El DSM-5 es el manual con el que se ponen de acuerdo los profesionales sobre qué es cada cosa. Suena a jerga fría, pero detrás hay algo útil: una lista concreta de lo que tiene que estar presente para hablar de trastorno bipolar. Vamos a traducirla a idioma humano.
La pieza que lo define: el episodio de fase alta
Lo que hace bipolar a un trastorno bipolar no es la depresión: es haber tenido al menos un episodio de fase alta, sea manía o hipomanía. Ahí está el corazón del diagnóstico.
Episodio maníaco
Un periodo de ánimo anormalmente elevado, expansivo o irritable, con aumento de energía, que dura al menos una semana (o menos si requiere ingreso), casi todo el día. Durante ese tiempo aparecen varios de estos síntomas:
- Autoestima inflada o grandiosidad.
- Menos necesidad de dormir (descansado con muy pocas horas).
- Más hablador de lo normal, verborrea.
- Pensamiento acelerado o fuga de ideas.
- Distraibilidad.
- Aumento de la actividad o agitación.
- Implicación en actividades de riesgo: gastos, sexo, negocios imprudentes.
Y algo esencial: provoca un deterioro importante, o hay síntomas psicóticos, o requiere ingreso.
Episodio hipomaníaco
Los mismos síntomas, pero más suaves: dura al menos cuatro días, el cambio se nota pero no causa un deterioro grave ni ingreso ni psicosis. Es la diferencia entre el tipo I (manía) y el tipo II (hipomanía + depresión).
· esquema orientativo
El episodio depresivo
Al menos dos semanas con ánimo bajo o anhedonia, más varios síntomas: cambios de sueño y apetito, fatiga, culpa, problemas de concentración, enlentecimiento o agitación, e ideas de muerte. La depresión bipolar y la unipolar se parecen mucho en los criterios; lo que las separa es haber tenido una fase alta.
Lo que el manual no puede hacer
Reconocer estos criterios en uno mismo es valioso para ordenar lo que ves, pero no es un diagnóstico. El DSM-5 es una regla; aplicarla bien —ver el conjunto, la duración, el deterioro, descartar otras causas— es lo que hace el psiquiatra. La lista orienta. La persona diagnostica.
Cómo es el proceso de diagnóstico →
Aviso. Divulgativo, no sustituye a un profesional. Reconocer criterios en uno mismo no equivale a un diagnóstico: eso lo hace un psiquiatra valorando el conjunto.
Fuentes: Asociación Americana de Psiquiatría (DSM-5-TR); Guía NICE sobre trastorno bipolar (CG185); Guía de Práctica Clínica del Sistema Nacional de Salud sobre trastorno bipolar; UpToDate.
